Si viajaras dentro de un avión y fuera alcanzado por un relámpago, ¿lo sentirías?

 

 

 

Las descargas eléctricas producidas por una tormenta durante un vuelo, en un 90% de los casos se superan con un “pequeño susto”. Suele entrar por una zona, bien los planos (alas) o estabilizadores (alas de cola) y salir por otro lugar del avión. El susto es claro ya que suele ser una especie de “pequeña explosión” y puede afectar al sistema eléctrico de la aeronave.

Normalmente la nueva tecnología, en el tratamientos de materiales para los nuevos aparatos (tipo grafeno), minimizan los efectos, pero eso no es el caso en otro tipo de aparatos que, como hemos visto en algún caso, provoca un derribo propio de un misil.

Por eso es importante volar siempre con los cinturones de seguridad sujetos a nuestras cinturas, ya que podemos sufrir una caída de vuelo con un mínimo de 1000 metros, el techo de crucero en vuelo está en los 12,000 mts de media. La mayor parte de los heridos durante un vuelo es un descenso brusco por un accidente atmosférico.

Resumiendo… Sí, se siento y mucho….

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